https://youtu.be/4FQD6x9JWps

sábado, 16 de septiembre de 2017

Herencia: cómo abrir el diálogo.


Cuál es la etiqueta y cómo manejar con tacto los asuntos de propiedad y otras posesiones de la familia.  Las reglas de la etiqueta rigen los acontecimientos de la vida, desde lo monumental hasta lo más mundano. Pero en lo que atañe a la herencia si se está del lado de transferir cosas a miembros de su familia y seres queridos, o si se está del lado del receptor no son absolutamente claras las pautas de la propiedad. ¿Cómo divide posesiones preciadas entre sus hijos?

¿Cómo le dice con tacto a uno de sus padres que quiere heredar alguna pieza preciada o que no está interesado en cierto artículo que podría estar destinado a usted?
¿Es posible?
“Se trata de mostrar respeto”, afirma Peggy Post, directora de Emily Post Institute, el negocio con sede en Vermont que hoy se ha diversificado ofreciendo desde libros y columnas hasta la participación y el contacto en línea. “Los puntales de la etiqueta son el respeto, la consideración y la honestidad, y todos ellos cuentan”.
Post, de 67 años, es la bisnieta política de la reina de la etiqueta Emily Post, y autora de más de una docena de libros sobre el tema. Conversó con nosotros acerca de cómo navegar apropiadamente las complicadas aguas de la herencia.

P: Existen normas de etiqueta por lo general aceptadas en cuanto a los casamientos, los lugares de trabajo, incluso las cenas formales.

 ¿Por qué estamos prácticamente a ciegas en lo que respecta a la herencia?

La gente es renuente a hablar sobre la muerte y todo lo relacionado con ella, incluso sobre cómo expresar las condolencias y manejar los diferentes rituales que rodean el ocaso de una vida. Es probable que la sucesión caiga dentro de esa categoría. Pero hoy se muestra cada vez más interés en torno a la etiqueta hacia los mayores.

P: La última versión de Emily Post's Etiquette incluye un nuevo capítulo sobre la etiqueta respecto de los mayores. ¿Qué conlleva esto?  Cosas como la manera de conversar con los padres en cuanto al manejo del dinero, conducir automóviles, vivir independientes sobre todo al envejecer. Son temas delicados. Y cosas que los padres pueden hacer para preparar a los demás para lo que vendrá, como hablar con sus hijos el cuidado de los padres (es decir ellos) cuando estén ancianos. ¿Cómo se hace para que resulte algo justo para los miembros de la familia que están involucrados? Son todos temas muy incómodos.

¿Y la herencia cae dentro de esta categoría?
No existe un buen manual que explique cómo manejar la herencia. Puede darle algunas pautas el hecho de hablar con personas que sepan de planificación patrimonial, consejo profesional y legal. Pero se complica, porque los familiares se olvidan de comunicar sus decisiones. Creo que ese es el gran problema.

Usted mencionó cuán incómodo puede ser este tema. ¿Cuál es la mejor manera de empezar una conversación? Cada situación es diferente. Primero, conviene recurrir a charlas individuales, en especial entre hermanos o entre los padres con cada hijo. Pero también es bueno reunir a todos siempre que sea posible, para asegurarse de que todas las cartas están sobre la mesa y de que están todos en la misma frecuencia. Incluso, cuando las familias no residen unas cerca de las otras, puede hacer una videollamada a través de FaceTime o Skype, o por lo menos hacer una llamada telefónica en conferencia. Es realmente bueno conversar individualmente y en forma gratuita.








por: Austin O'Connor





10 Ventajas de Cuidar a una Persona.



Crecimiento personal, aprendizaje de nuevas técnicas, lazos familiares, cumplimiento del deber y otras satisfacciones. Con frecuencia recibo invitaciones para hacer presentaciones acerca de los efectos del estrés en las personas dedicadas al cuidado de un ser querido. Estas presentaciones dan lugar  inevitablemente a hablar de los aspectos del deterioro físico, psicosocial y financiero al que estamos expuestos al cuidar de alguien. Hoy, en cambio, tengo el privilegio de resaltar sentimientos, aprendizajes y emociones positivas que nos puede traer esta tarea difícil pero gratificante. Aunque he tratado de captar todos los aspectos positivos del cuidado, estoy segura de que quienes cuidan de otros podrían expresar más al respecto. Partamos, entonces, de la premisa de que proveer cuidados es una experiencia vital que puede ser muy satisfactoria, como en el caso de estos 10 aspectos.

Al cuidar de un ser querido de mi familia cumplo con un deber. Este concepto, central en nuestros valores culturales, es la razón No. 1 que expresan cientos de familiares a quienes he tenido el privilegio de entrevistar. “Es mi deber”, dicen, como esposa, hijo, nieta, o ahijado. Es un tema que se repite invariablemente cuando hago la pregunta: ¿por qué has asumido la tarea de cuidado? Sin titubeos y más bien con sorpresa ante mi pregunta, quienes cuidan responden hablando acerca del profundo sentido del deber y descartan el que sea una obligación impuesta. La satisfacción de un deber cumplido toma prioridad sobre cualquier otro aspecto positivo del cuidado.

·        El cuidado me da la oportunidad de retribuir lo que he recibido. A pesar de ser una tarea llena de dificultades y retos, la labor de cuidado es la oportunidad que me da la vida para pagar en parte lo mucho que he recibido de quien cuido y de otras personas. Poder cuidar de quien ha cuidado de mí me hace sentir parte del gran círculo de la vida.
·     Es un gran honor cuidar de alguien que depende de mí. Una persona irresponsable, descuidada, deshonesta y con poco que ofrecer a los demás y a sí misma no podría tener el privilegio de cuidar a alguien más. Aun si soy la única persona en la familia que puede asumir esta responsabilidad, para mí es un honor.
·     El cuidado de un ser amado le da significado a mi vida. Me siento útil y bien conmigo mismo. Saber que puedo llevar a cabo tareas que no puede hacer por sí misma la persona a quien cuido, me hace sentir útil y valioso. Mi vida tiene más significado cuando recuerdo que alguien depende de mí.
·      He hecho sacrificios y con gusto volvería a hacerlos. Muchas cosas han cambiado desde que cuido de un ser querido de mi familia, especialmente las cosas que ya no puedo hacer, ni comprar, ni disfrutar. He sacrificado mi empleo, dinero, tiempo, oportunidades de socializar y muchas cosas más. Aun así, me acompaña una paz profunda de hacerlo y saber que, de poder volver atrás, sin tener que pensarlo, sacrificaría todo de nuevo por la persona que cuido. Estos sacrificios hacen parte de la satisfacción de un deber cumplido.
      La labor de cuidado me permite aprender nuevas destrezas. Disfruto de la sensación de logro cada vez que aprendo nuevas cosas, especialmente aquellas por las que nunca antes me preocupé, ya que las hacía mi ser querido. Mis conocimientos van más allá de una enfermedad y su evolución. He aprendido a manejar situaciones nuevas, a ser recursivo, y que las cosas no tienen que hacerse de una manera perfecta. El cuidado me ha llevado a aprender a priorizar las tareas y situaciones que enfrento, y a manejar mi tiempo de una forma que funcione para mí.
·         He aprendido cosas nuevas acerca de mí mismo. Invirtiendo tiempo y esfuerzo logré aprender que puedo estar en mejor control de mis emociones y que mi actitud determina la clase de día que pueda tener. He aprendido a reírme de mí mismo y a encontrar humor en situaciones que antes me habrían hecho pasar un mal rato.
·         Mis lazos afectivos con la persona a quien cuido son más estrechos. Sé que puedo dar y recibir afecto de distintas maneras y que soy una constante en la vida de la persona bajo mi cuidado; ella depende de mí y pienso que de alguna manera sabe que estoy aquí para ella.
·         Gracias a esta oportunidad, soy un mejor ser humano. A través del cuidado he aprendido. 
·      Me siento importante. Los cuidados que doy a mi ser querido contribuyen a su buena calidad de vida y a poder vivir en nuestra casa por el mayor tiempo posible. Soy una parte muy importante de su cuidado, aunque pocas personas me pregunten cómo estoy y toda su atención se centre en la persona que cuido. Soy tan importante que debo aprender a cuidar de mí mismo sin sentirme culpable.




 por: Austin O'Connor,

Cómo apoyar al ser querido en sus últimos días.


Palabras y acciones de amor que debe tomar en cuenta un familiar cuidador.
No esperes al último instante para hablar con tu ser querido de asuntos pendientes.
Tal vez la situación para la que estamos menos preparados sea la de proporcionar apoyo emocional a nuestro ser querido en sus últimos días. No es una labor fácil. No lo es ni física ni emocionalmente, por eso te comparto algunos consejos puntuales que te servirán de guía. De aquí puedes escoger los que necesites de acuerdo con tu circunstancia, con el objetivo de ponerlos en práctica durante un difícil trayecto de despedida.
1. No hay necesidad de pretender que la persona no está muriendo. Aceptar la realidad nos permite hablar con franqueza y actuar de manera natural. Algunas personas se sienten incómodas al hablar de la muerte. Si tu ser querido es así, respeta su silencio con amabilidad y deja que sea él quien inicie la conversación. Pregúntale cómo puedes mejorar su día o en qué puedo ayudarlo. Es una forma neutral de iniciar un diálogo, dándole control del tema, aunque no llegue a hablar de la muerte. Lo más importante es darle control de lo poco que puede controlar. Anímalo a hablar permitiendo que lleve el rumbo de conversación.  
2. La solemnidad, la seriedad y el silencio permanente tal vez no sean los mejores compañeros para estos últimos días. Las conversaciones naturales y ratos llenos de humor se convierten en recuerdos que podrás atesorar con tu ser querido. Recordar momentos especiales y situaciones jocosas, o compartir algo gracioso que ha ocurrido recientemente puede dar pie a ratos de esparcimiento en los que se estrechen lazos familiares. No te sorprendas si tu ser querido desea pasar sus últimos días riendo y bromeando, aun cuando se acerca la muerte. Es posible que esté preocupado por ti y, a través del humor, quiera hacer menos tenso el ambiente para todos.  
3. Si tu ser querido busca momentos de silencio, respétalo. Es muy posible que, al estar en sus últimos días, quiera disfrutar de tu presencia. Enfócate en la compañía que le das, disfruta cada momento que todavía puedes compartir, y compenétrate con la persona en ese momento y espacio. Si se rompe el silencio, escucha a la persona con atención, mírala a los ojos, toma sus manos y espera tu turno de hablar. Al vivir sus últimos días, tal vez sea más importante para tu ser querido ser escuchado que oír palabras tranquilizadoras.
4. Tendrás tu turno de hablar. Algunas veces será tu ser querido quien te lo dé explícitamente y en algunos casos tú lo tomarás. Te sugiero que no esperes a tener una elocución perfectamente ensayada en tu cabeza para hablarle, ya que no necesita un discurso perfecto, necesita amor y paz. No esperes al último instante para hablar con tu ser querido, y procura expresarle en algún momento lo siguiente:
  • Te quiero”. Hazle saber lo mucho que significa para ti, y lo mucho que valoras haberlo tenido en tu vida. Resaltar las cosas bellas que te permitieron amar a esta persona puede convertirse en algo muy emotivo para ambos; pero, aun así, es importante para quien vive sus últimos días saber que es amado. Los seres humanos necesitamos ser amados y saber que alguien nos ama. Al enfrentar aspectos desconocidos de la muerte, puede ser reconfortante para tu ser querido saber que estás allí, amándolo incondicionalmente.
  • “Gracias”. Para quien vive sus últimos días puede ser una fuente de satisfacción escucharte decir que ha dejado huellas, que ha dejado un legado (no tiene que ser necesariamente una herencia monetaria). Agradece a tu ser querido por lo que ha representado en tu vida con ejemplos concretos de su impacto positivo. Por ejemplo: “Has sido un padre maravilloso y de ti aprendí lo que es verdaderamente importante al criar a mis hijos”, o “Sin tu apoyo no habría logrado graduarme de la universidad”, o “Siempre pude confiar en ti y no sentirme juzgado”. “La gratitud”, dijo Jean Baptiste Massieu, “es la memoria del corazón”. 
  • “Perdóname”.No es fácil pedir perdón, pero es el camino a la sanación emocional.  Sentirse perdonado es una experiencia liberadora en la que se limpian heridas y se crea espacio para el respeto y el amor. Cualquiera la razón para pedir perdón, no esperes a que sea demasiado tarde.
  • “Te perdono”. Aun si tu ser amado no ha querido o podido pedirte perdón por aquellas cosas que te hirieron, en un acto de reconciliación, articula tú lo que fue la ofensa y regálale la liberación del perdón. No es demasiado tarde y se te hará más fácil si tomas en cuenta que quien perdona es el más beneficiado.
La persona que se acerca a la muerte sabe que son los últimos días. Es más enriquecedor aceptar esa realidad y es mejor enfrentarla con valor que huir de ella.





by Lyda Arévalo-Flechas 


7 consejos para viajar con un adulto mayor.


Pautas, experiencias y estrategias que debes considerar antes de viajar con tu ser querido.
Es posible hacer un viaje con un adulto mayor bajo tu cuidado. Toma en cuenta estos consejos.
“Viajar y cambiar de lugar revitaliza la “mente, dijo el filósofo Séneca. Viajar, sin embargo, necesita planeamiento y algunas consideraciones cuando lo hacemos con un adulto mayor, alguien quien quizá ya tenga limitaciones como:
  • Dificultad para subir y bajar escaleras, o fatiga al caminar distancias cortas.
  • Dolor al permanecer sentado por más de un par de horas, o dolor al caminar más de unos cuantos minutos.
  • Disminución de la visión al punto de no poder leer letreros con información para orientarse.
  • Disminución de la audición al punto de que compromete la seguridad de la persona al no escuchar alarmas, anuncios por altoparlantes, o instrucciones.
  • Necesidad de ayuda para ir al baño y no caerse o desorientarse, y para vestirse.
  • Necesidad de ir al baño frecuentemente, en casos de incontinencia.
  • Pérdida notoria de memoria a corto plazo, por ejemplo, no recordar dónde se guardaron los documentos de identidad
Necesidad de equipos que lo asistan en la movilidad, como muletas, bastones, caminadores.
  • O sillas de ruedas.
  • Necesidad de oxígeno permanentemente.
  • Horario detallado para que tome varios medicamentos.
  • Dificultad para tomar decisiones y solucionar problemas sencillos, como, por ejemplo, qué hacer si la batería del teléfono se descarga y se necesita hacer una llamada. 
Si tu ser querido tiene alguna de estas limitaciones e incluso si tú eres la única persona que lo apoya y cuida, es posible hacer un viaje. Aquí dejo a tu consideración algunos consejos y experiencias aprendidas. 
  1. Una persona de la familia debe estar encargada de la compra de pasajes aéreos. Esa misma persona puede manejar los programas de puntaje por millas de los adultos mayores y verificar que sus cuentas reflejen la información pertinente del pasajero. Por ejemplo: la necesidad de una silla de ruedas para distancias largas, o solo hasta la puerta de embarque o la puerta del avión. Esta persona se familiariza con las aerolíneas que tengan verdaderos descuentos para adultos mayores y sus respectivas regulaciones. Por ejemplo: algunas aerolíneas exigen pedir un pase a bordo preferencial al llegar al aeropuerto, mientras otras hacen un llamado al abordar para aquellas personas que necesitan asistencia, y otras deben ser contactadas telefónicamente antes de la fecha del viaje.  
  1. Evita las aerolíneas y los aeropuertos pequeños si viajas con un adulto mayor, porque tu ser querido se vería forzado a usar escaleras para abordar o bajar del avión. Los aeropuertos grandes están mejor equipados para ofrecer ayuda Por ejemplo, la mayoría tiene hoteles dentro o muy cerca en caso de cancelación de un vuelo. 
  1. Lleva a la mano los medicamentos y un resumen del historial clínico del viajero en su equipaje de mano (pequeño y liviano); no lo pongas en el equipaje que va en la bodega del avión.

  2. Yo acostumbro a dejar en mi correo electrónico y en el de mis hermanos una copia del historial clínico de mis padres, de las reservas aéreas y de hotel, de los pasaportes, y del itinerario de viaje. Si te preocupa la seguridad electrónica, puedes borrar esta información después del viaje
  3. Es bueno modificar los itinerarios para que incluya suficiente tiempo de descanso entre actividades y no excedan las reservas de energía. Las siestas, las paradas frecuentes para ir al baño, los descansos periódicos y un ritmo acorde con la capacidad de los viajeros mayores harán el viaje agradable para todos. 
  1. Considera adquirir una silla de ruedas, liviana y portátil. Yo llevo una en los viajes que hago con mis padres, y en algunas ocasiones he regresado sin usarla. Pero en general me ha facilitado el acceso a distintas actividades y me ha dado tranquilidad. Para las aerolíneas, las sillas de ruedas no cuentan como una pieza del equipaje, y puedes llevarlas contigo hasta la puerta del avión y recogerla al desembarcar, lista para usarla.
  2. Toma ventaja de la política de preferencia para familias que viajan con niños o adultos mayores. Lo tiene la gran mayoría de aeropuertos y aerolíneas.
  3. A la hora de pasar por las revisiones de seguridad, asiste a tu ser querido, trata de ser tú quien vacíe sus bolsillos de elementos metálicos, y comunica al personal de seguridad cuando el adulto mayor no puede pasar por las máquinas de detección de metales, por ejemplo, si tiene un marcapasos. Algunas máquinas darán una alerta al detectar implantes como los de rodilla o cadera. La tarjeta médica que certifica la presencia de un implante debe ser portada por el viajero. Contar con un pase a bordo de preferencia para la revisión de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) no garantiza que tratan con deferencia a tu ser querido. Los cinturones, chaquetas y zapatos que supuestamente no necesitan quitarse las personas mayores de 75 años, pueden causar problemas si se aplica la regulación a un adulto mayor. Por ejemplo, pedirle a un adulto mayor que se quite los zapatos y que se equilibre para caminar descalzo presenta un riesgo de caídas de no haber personal correctamente capacitado en los aeropuertos. En casos como este, puedes pedir que usen un método alternativo, como una inspección manual, para revisar a tu ser querido.
Envejecer no quiere decir que dejemos de viajar. Con el planeamiento adecuado y reconociendo las limitaciones del ser querido con quien viajamos, podemos tomar precauciones y adaptarnos para que viajar no solo siga siendo una actividad factible, sino también un acontecimiento que disfrutemos todos. 

by Lyda Arévalo-Flechas




viernes, 15 de septiembre de 2017

Cita discapacitados - Encuentra tu pareja








Victor Manuelle - Algo Le Pasa a Mi Héroe (Canción a Mi Papá)




Socializar puede ayudar a mantener una buena salud mental.


Las investigaciones vinculan tener una red social amplia con un mejor funcionamiento cognitivo en los adultos mayores.

Washington D.C. — Socializar con un amplio círculo de amigos y familiares puede ayudar a mantener en buena forma nuestras habilidades de pensamiento y reducir el declive cognitivo a medida que envejecemos, según un informe publicado por el Consejo mundial sobre la salud cerebral (GCBH) (en inglés). "Es común que el tamaño de nuestras redes sociales disminuya a medida que envejecemos", dijo la Dra. Marilyn Albert, presidenta del GCBH, profesora de neurología y directora de la división de neurociencia cognitiva en Johns Hopkins University en Baltimore, Maryland. "Este informe ofrece muchas sugerencias sobre lo que podemos hacer para mejorar la calidad de nuestras relaciones con familiares y amigos, lo que puede ser beneficioso para mantener nuestra capacidad mental".

El informe The Brain and Social Connectedness (El cerebro y la conectividad social) aborda los beneficios sociales de tener mascotas, el papel que las comunidades amigables con las personas mayores juegan en cuanto a fomentar vínculos sociales, y cómo las relaciones estrechas promueven la salud física y el bienestar psicológico. El informe también aborda cómo los medios sociales como Facebook y Skype ayudan a los adultos mayores a mantener sus conexiones sociales. Por otro lado, una nueva encuesta de consumidores, de AARP, encontró que casi 4 de cada 10 adultos de 40 años o más dicen que carecen de conexiones sociales y que su salud cerebral ha empeorado.
Consejos para mejorar la interacción social
Algunos consejos para ayudar a los adultos mayores a mejorar sus interacciones sociales: Cultiva relaciones sociales con personas de edades diferentes, incluidas personas más jóvenes.
·   Únete a un club o toma una clase para conocer nuevas personas. 
·   Visita, llama, o envía correos electrónicos frecuentemente a familiares, amigos y vecinos.
·   Ofrécete como voluntario o visita a un vecino o amigo que se encuentre aislado.
"Sabemos que la soledad y el aislamiento social pueden aumentar los riesgos de la salud física de las personas mayores", dijo Sarah Lock, vicepresidenta sénior de Políticas de AARP y directora ejecutiva del GCBH. "El consenso del GCBH de que las personas que tienen interacciones sociales tienen un menor riesgo de deterioro cognitivo nos demuestra cuán importantes son las conexiones sociales para la salud cerebral".
Sobre el GCBH
El GCBH, fundado en el 2015, es un grupo internacional independiente de científicos, profesionales de la salud, estudiosos y expertos en políticas que trabajan para resolver problemas relacionados con la salud cerebral. Convocado por AARP con el apoyo de Age UK (en inglés), la meta del GCBH es revisar la evidencia científica actual y proveerles recomendaciones a las personas para que mantengan y mejoren su salud cerebral.






fuente: Press Center,

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