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viernes, 6 de julio de 2018

Inauguran proyecto de sillas para impedidos en balneario Puerto Nuevo


La iniciativa surgió luego que Edwin Fernández Lugo, de 43 años y paciente de Distrofia Muscular, le hiciera la petición al alcalde. “Si quieren un mundo mejor hagan más cosas por la gente impedida”. José Gerardo Molina Viruet, de 12 años, habla con una claridad envidiable y se expresa como si ya fuese un adulto. Aspira a ser técnico de computadora y ayer estaba tan feliz que no paraba de sonreír. Él fue uno de los que inauguró una de las tres sillas acuáticas que compró el alcalde Marcos Cruz Molina para ofrecer un acceso digno a las personas con impedimentos al balneario Puerto Nuevo de Vega Baja.

“Esto es un sueño. Se botaron con esto de las sillas”, dijo el niño emocionado. “Hay gente que no se puede mover por sí solo cuando están en la playa y de verdad que no tengo palabras. Esto está divertido”, indicó el vecino de Los Naranjos. El menor les envió un mensaje a los otros alcaldes s del País. “Quiero que los alcaldes se sigan botando así con esto porque así les dan más privilegios a las personas con condiciones como especialmente la mía, espina bífida e hidrocefalia. Hay niños que también tienen esta misma condición y no pueden ir a las playas; de verdad, si quieren un mundo mejor haga más cosas por la gente impedida”, agregó.

Y si emocionado estaba él, más contento estaba su abuelo Miguel Viruet. “Esta iniciativa al alcalde le quedó de show. Estuve ya con él (José) en el agua y la silla es bien estable. Hasta una sola persona puede estar con ella”, dijo en referencia al anuncio del alcalde de que los familiares tienen que estar al lado de la persona que esté utilizando la silla.  El vecino de Brisas de Tortuguero acompaña al niño a todos lados.

 “Siempre lo acompaño para todo, en las citas médicas, desde que nació con hidrocefalia y espina bífida. Yo lo llevó a las terapias y lo llevaba a la escuela hasta que empezaron a recogerlo”, indicó emocionado.  La madre de José Gerardo tampoco podía ocultar su alegría.
“Me siento contenta porque es de gran beneficio para él. A él siempre le encanta la playa, si lo dejan está todo el tiempo en la playa”, sostuvo la progenitora quien tiene otro hijo de 6 años.
El alcalde dijo que esta iniciativa surgió luego que Edwin Fernández Lugo, de 43 años y paciente de Distrofia Muscular, le hiciera la petición. Como era de esperar, allí estaba Fernández Lugo quien vio que al fin ese sueño se hizo realidad.



PrimeraHora.com

miércoles, 28 de marzo de 2018

Discapacitado y aislado, hasta que su madre le encontró una voz


Una mujer especialista en comunicación y gestión del conocimiento dedica sus días a dar amor y calidad de vida a su hijo enfermo. Ian nació con encefalopatía crónica, un desorden que afecta las habilidades motoras y el lenguaje. Su mamá, Sheila Graschinsky, veía que mientras él crecía los juegos y actividades que los profesionales le proponían no se adaptaban a las necesidades de su hijo.
Cuando Ian tenía 3 años, Sheila descubrió que Ian reconocía los números y las letras y podía escribir. Este descubrimiento rompió los esquemas de los especialistas médicos y cambió radicalmente la vida de Ian y la de toda su familia.
En ese momento Sheila trabajaba en una importante multinacional buscando herramientas para la gestión eficiente del conocimiento de la empresa. Nunca habría podido imaginar que todo lo que había aprendido en su trabajo sería crucial en el rol que le tocaba ejercer como mamá.
Gracias a una profunda intuición y al apoyo familiar, pudo adquirir un dispositivo llamado Tobii que le permitía a Ian manejar la computadora con la mirada y poder comunicarse. Era una valiosa herramienta que le daba una voz para acercarse al mundo. Así podía jugar e incluso pelearse con sus tres hermanos.
Sheila no quiso que ese “descubrimiento” tan valioso se agotara en su familia. Renunció a su trabajo y creó la Fundación Ian con el objetivo de ayudar a otras familias como la suya a comunicarse con un ser querido con discapacidad.
La fundación trajo tratamientos que sólo estaban disponibles en el exterior y capacitó a cientos de terapeutas en el manejo de esta tecnología. Su principal logro: hacer de Tobii una herramienta accesible a todos. Muchas familias pudieron acceder al dispositivo pese a los grandes costes económicos y emocionales que implica.
“Hay muchas voces que quieren ser escuchadas y no tienen los medios para hacerse oír. Hay muchos chicos que quieren jugar con sus hermanos y no pueden. Supe que tenía una misión: multiplicar las voces.”
Sheila sintió una necesidad inmensa de compartir esta experiencia, compartir el conocimiento; algo que en el mundo de las organizaciones es un obstáculo, pero para aquellos que transitan el camino de acompañar a un ser querido, es algo que fluye y se multiplica.
Sheila pensó en todo lo que había estudiado y comenzó a cuestionarse qué sucede con los cientos de trabajos científicos que presentan programas y estrategias basadas en que el hombre naturalmente no comparta el conocimiento porque el mismo es poder. Y junto a esto se cuestionaba qué rol jugaba el amor que ella sentía por Ian en esa necesidad de compartir conocimiento con otras familias.
“El conocimiento es clave en nuestra sociedad y por ende lo es en las organizaciones, pero también lo son los vínculos, las relaciones humanas, los propósitos. Todo esto prima sobre el poder y es ampliamente transformador”.
La falta de información genera una brecha en la sociedad que produce aislamiento y discriminación. “Descubrí que existe una brecha de conocimiento, la misma brecha que estudiaba en la universidad. Lo que nunca había pensado mientras trabajaba en las organizaciones y me pagaban para achicar esa brecha. Es algo que me enseñó Ian y es que existe una única manera de achicarla: con amor”.


aleteia.org

viernes, 19 de enero de 2018

La casa que ningún terremoto podrá derrumbar

Esta curiosa casa en forma de pirámide es autosostenible y antisísmica. Ha sido proyectada por un ingeniero argentino impactado por el terremoto de Haití de 2010. Darío Martín, ingeniero civil argentino, quedó impactado al ver por televisión las desgarradoras imágenes de los daños que causó el terremoto de Haití en el 2010. Desde entonces no descansó hasta conseguir dar con una solución.
Durante todo este tiempo ha ideado un proyecto de vivienda que permita a las personas que residen en zonas de alto riesgo sísmico tener un hogar seguro que resista las inclemencias de una catástrofe climática. Así nace Piramid-all, una casa antisísmica y autosostenible que emplea energías renovables y que puede construirse en tan solo cuatro meses.
El diseño piramidal de por sí es extraño y no tiene nada que ver con Egipto y sus símbolos imponentes. Según explicó el propio Martín, está realizada basándose en esa figura porque es la más estable que existe, lo que la hace mucho más resistente.
Básicamente es una casa antisísmica, eficiente y autoalimentada con energía renovable (fotovoltaica, eólica y termo solar)

Actualmente, su empresa ofrece dos posibles modelos de Piramid-all: el más grande es de 175 metros cuadrados y cuenta con tres dormitorios, mientras que la opción más pequeña tiene 113 metros cuadrados y dos dormitorios y el costo de construcción ronda entre los 1200 dólares el metro cuadrado.

aleteia.org

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Conservacion de alimentos y almacenamiento