Tras las tormentas e inundaciones
recientes, los compradores deben desconfiar de los autos usados a la venta
dañados por las lluvias.
Los
huracanes Harvey, Irma y María no solamente destrozaron casas y comercios, sino
también un gran número de vehículos.
Es casi seguro que los dueños de vehículos inundados no puedan conducirlos sin
realizar grandes reparaciones; y quienes los compren sin darse cuenta, pasado
el desastre, probablemente enfrenten los problemas que acarrearán esos autos en
materia de seguridad y fiabilidad.
Según advierte Consumer Reports: "El agua puede arruinar los
sistemas electrónicos y mecánicos y los lubricantes. Pueden pasar meses o años
antes de que la corrosión llegue al sistema electrónico vital de un automóvil,
como los controladores de las bolsas de aire. Los consumidores necesitan
inspeccionar cuidadosamente (o pagarle a su mecánico para que lo haga)
cualquier auto usado antes de comprarlo".
Los dueños
de un auto inundado pueden intentar salvarlo, y los compradores de autos usados
deben tomar medidas para evitar comprar, sin darse cuenta, un auto que haya
sufrido daños por inundación. Ambas cosas suponen grandes desafíos. Te
explicamos cómo enfrentarlos.
Cómo salvar un auto que haya sufrido daños por
inundación
El agua
daña rápidamente los componentes eléctricos, lo que significa que los autos
"podrían dejar de ser seguros o de estar en buen estado para
circular", advierte el National Motor Vehicle Title Information System
(NMVTIS, Sistema Nacional de Información de Títulos de Vehículos Automotores).
Por eso, sácalo del agua tan pronto puedas. Cuanto más tiempo pase en el agua,
serán peor los daños.
Abre las puertas, el
capó y el maletero para que se aireen y poder ver qué tan grave es el daño que
presentan. Podrías decidir darte por vencido en ese mismo momento y esperar que
el tasador del seguro lo declare: pérdida completa. Si te animas, desconecta la
batería. Eso ayudará a preservar las partes del sistema electrónico en las que
aún no se haya producido un cortocircuito por la inundación. Vas a tener que
quitar las alfombras y los asientos. Chequea las varillas de aceite del motor y
de la transmisión. La presencia de gotas de agua significa que debes cambiar
los aceites y fluidos antes de intentar arrancar o usar el auto.
Si tienes un buen mecánico, o eres lo suficientemente
habiloso como para limpiar y arreglar el desastre, tendrás que negociar con la
compañía de seguros para mantenerlo asegurado.
"Las compañías aseguradoras de automóviles desean
cerciorarse de que están asegurando vehículos que sean seguros para tanto el
conductor como los pasajeros", y uno que se haya inundado podría no
cumplir los requisitos, por daños posibles a los sistemas de seguridad, dice
Michael Barry, vicepresidente del Insurance Information Institute (III,
Instituto de Información sobre Seguros).
Se supone que las compañías de seguros declaren que los
vehículos que hayan sufrido grandes daños por agua sean pérdidas totales, les
paguen a los dueños, se apoderen de dichos autos y los identifiquen como
vehículos salvados en los registros del estado. Entonces los vehículos se
venden a través de compañías de subasta para ser desarmados por talleres de
desguace o intactos a personas que están al tanto de los daños por inundación y aun así desean intentar repararlos.
"Algunas personas
pueden comprarlos, arreglarlos y terminar con un auto bastante bueno. Pero no
es un secreto" que los autos se han inundado, dice Frank Scafidi, vocero
del National Insurance Crime Bureau (NICB, Oficina Nacional de Delitos de
Seguros). "La palabra clave aquí es divulgación", dice él.
Algunos autos arruinados no están asegurados, y sus dueños
están desesperados por conseguir dinero para reemplazarlos a través de una
limpieza y venta rápida, sin mencionar los daños por inundación.
"Las personas que más llevan las de perder económicamente podrían
considerar comportarse de una manera que normalmente no considerarían",
dice Scafidi.
Según Barry, "Un auto que fue declarado ser una pérdida total puede
limpiarse y venderse, en realidad por un criminal, en otro estado" que
tenga regulaciones menos estrictas sobre lo que constituye ser un vehículo
salvado. Y ese otro estado podría estar lejos de la zona inundada, donde los
compradores no están preocupados por los daños por inundación.
O, dice Scafidi, un vehículo podría ser uno denominado como una pérdida total
"con el que se ha quedado el dueño". El dueño se queda con el auto y
acepta un pago menor de la compañía de seguros. Según Scafidi, esto puede
suceder en el caso de un auto clásico, o uno con un significado especial para
el dueño. Pero si esos autos que se conservan como recuerdos luego se venden
sin mencionar los daños por inundación, las posibilidades que existen de sufrir
problemas de seguridad y fiabilidad son tan graves como si los compradores
fueran víctimas de estafadores nefarios.
Cómo evitar comprar autos dañados por la inundación
¿Es
la oferta demasiado buena para ser cierta?
"Si estás en busca de un vehículo
usado y conoces el valor que debe tener, y encuentras uno que
se vende por mucho menos, se te deben poner los pelos de punta", advierte
Scafidi. "Ve acompañado de alguien que verdaderamente tenga conocimientos
sobre los autos".
Consulta
los sitios web que ayudan a comprobar si el vehículo figura en la lista de
vehículos salvados o dañados por inundaciones. Entre estos sitios se encuentran
los de NMVTIS, NICB y CarFax (en
inglés). Todos tienen grandes bases de datos, pero ninguna es definitiva. Si el
número de identificación del vehículo (VIN) no figura en los sitios como el de
un vehículo salvado, esto no garantiza que el vehículo esté en buenas
condiciones.
Si el vehículo que estás considerando no figura en la lista de vehículos salvados,
pero sospechas que quizás sí debería estar en ella, realiza unas revisiones
sencillas.
- No debería oler a moho o humedad. Ten cuidado con
los desodorantes ambientales fuertes que oculten el mal olor.
- Las alfombras y el revestimiento del maletero no
deben sentirse húmedos.
- No debe verse ninguna marca que indique el nivel
máximo alcanzado por el agua, ni residuos sucios inusuales, por fuera o
dentro del compartimiento del motor.
- No debe haber humedad dentro de los focos
delanteros o las luces traseras.
- Los asientos deben ajustarse con facilidad y los
cinturones de seguridad deben poderse tirar suavemente.
- Las luces y advertencias del tablero deben
funcionar.
- El auto debe sentirse normal al conducirlo y el
control de crucero debe funcionar.
Actividades
algo tediosas, quizás, pero son importantes para evitar los problemas
graves. “En mi experiencia, si un auto se inunda, es poco lo que le falta
para llegar a ser una pérdida total”, dice Barry.
arrp.org

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