https://youtu.be/4FQD6x9JWps

sábado, 13 de enero de 2018

Las 5 fortalezas que buscan ahora los cazatalentos

Si quieres ser un buen candidato, aquí tienes ideas sobre cómo ponerle patas a cada aspecto. ¿Qué consignas tiene un headhunter para considerar idóneo al candidato? La empresa Adqualis, de más de 30 años de experiencia, ha publicado los 5 rasgos con los que uno puede vislumbrar por dónde enfocará mejor su presentación en una entrevista de trabajo.
1. Mentalidad abierta y capacidad de innovaciónEstá dicho pronto, pero este aspecto no tiene por qué estar unido a una persona joven necesariamente. La capacidad de innovación es la de alguien que puede pensar “out of the box“, fuera de la caja, más allá de lo establecido y de lo que se conoce. Por un lado, hay que tener experiencia para dominar los logros alcanzados hasta el momento, pero por otro hay que tener la valentía de renunciar a la comodidad de la repetición y enfrentarse a nuevas opciones. Eso requiere estar dispuesto a experimentar, dedicar tiempo “fuera de horario”, ganas de aprender y mejorar, cuestionarse aquello de que “siempre se ha hecho de esta forma” o “a mí siempre me ha salido bien así”. El entorno ha cambiado, los parámetros han cambiado. Sería raro pensar que todo funciona bien haciendo las cosas como siempre en una empresa. Si por un lado es común aplicar aquello de “lo que funciona, no lo toques”, por otro, en las profesiones creativas es lógico plantearse modificaciones. Así se han conseguido muchos inventos a lo largo de la Historia.
Para ello, a los cazatalentos les puede interesar quienes han intentado hacer algo nuevo y se han preguntado “¿por qué no?”También es importante hablar de tus errores: de cómo intentaste algo y fracasaste. Eso significa que tienes el valor de enfrentarte a lo desconocido... y volver a levantarte
2. Inteligencia emocional y actitud colaborativa. Adquiere gran valor la empatía porque es la capacidad de “situarse en el otro”, de comprender lo que ocurre al compañero, de detectar momentos altos y bajos.
La empatía facilita la solidaridad entre las personas y la misericordia, ya que un compañero que detecta una situación dolorosa en el colega es capaz de acercarse, hacerse cargo y ayudar a despejar ese momento.
A veces no es posible quitar el dolor o el sufrimiento, pero saberse acompañado alivia y si en una empresa solo se cuenta con personas que son “lobos solitarios” es difícil que cada uno de ellos se sienta apoyado en el momento de debilidad mayor.
Una persona con inteligencia emocional es válida para liderar equipos porque sabe sacar de cada uno la mejor versión de sí mismo. 
La actitud colaborativa es imprescindible para trabajar en equipo y en la actualidad la mayor parte de las ofertas de trabajo que aparecen tienen necesidad de hacerlo de esta manera.
3. Asertividad: Capacidad de síntesis y buena comunicación. No solo hablamos de “saberse vender” en una entrevista. El cazatalentos premia a quien hace las cosas lo mejor posible y al mismo tiempo lo sabe explicar: al cliente, a sus colegas, a sus superiores.
Es fácil ver hoy trabajos en los que es imprescindible la tarea en equipo. Eso implica saber enviar y recibir mensajes con claridad, puntualidad y precisión; y ser comprensivos cuando la comunicación se hace dificultosa (por problemas técnicos, pero también por la imprecisión humana).
Se valoran la dialéctica y la oratoria, el estar dotado de cultura general, la capacidad de improvisación y valores como la elegancia, el saber estar y el buen humor. No importa si uno es sentimental, colérico o secundario: siempre puede trabajar estos aspectos para mejorar.
4. Liderazgo de equipos y toma de decisiones. No basta con dar órdenes. Para que no les pase como a la reina de Corazones de “Alicia en el País de las Maravillas”, que gritaba desaforadamente pensando que así ejercía el poder. El cazatalentos busca hoy quien es capaz de ejercer de maestro, enseñar, animar y tirar del equipo. Eso es el auténtico líder, el personaje al que siguen muchos por lo que dice y hace. Incluso se puede liderar en silencio, por qué, porque hay silencios elocuentes.
El líder es prudente: se asesora, se documenta, analiza y hace prospectiva sobre el futuro y las consecuencias. El líder es fuerte: decide y asume riesgos. Si salen las cosas bien, es éxito del equipo; si salen las cosas mal, es culpa de él. Los aficionados al fútbol sabrán que esta ha sido siempre la tónica del entrenador Pep Guardiola. Después de un mal partido, un “la culpa es mía por no haber sabido transmitir a los jugadores…”. Si empiezas, en la entrevista de trabajo introduce experiencias en las que se te pueda valorar esta habilidad: ¿has estado en un campamento de verano como responsable?, ¿has llevado a cabo algún proyecto solidario?, ¿estás involucrado en alguna acción de emprendeduría?
5. Adaptación a la transformación digital. Este punto es el que presenta mayor diferencia entre los candidatos que son nativos digitales y el resto.
Sin embargo, para quien pueda pensar que es una habilidad difícil de adquirir, hay que decir que son numerosos los casos de éxito: bloggers de 80 años, tuiteros jubilados…
El aprendizaje debe ser eficaz, para que uno no se desanime. Es mejor comenzar por una sola red social e ir descubriendo el interés que puede tener para uno: Facebook, Twitter, Instagram, Google+…
Puede ser también el interés personal del principio el que me lleve a encontrar la formación profesional: a partir de los amigos de Facebook, por ejemplo, conectar en Linkedin es frecuente.
En cualquier caso, cada profesión requiere un nivel distinto de conocimiento del entorno digital, pero siempre será imprescindible el nivel usuario (desde el manejo de las apps hasta el trabajo en red).


14 etapas más o menos divertidas en la vida de una pareja

1 año, 5 años, 15, 25, 50 años… Cada etapa del matrimonio tiene sus pequeños placeres no siempre previstos. Algunas parejas miden la duración de su matrimonio celebrando sus aniversarios de boda: bodas de papel, madera, plata, oro, titanio… Todos estos hermosos materiales simbolizan el tiempo que habéis pasado juntos, tiempo por el que transcurren fases en el matrimonio, a menudo poco gloriosas, pero no por ello menos importantes.
Seis meses: etapa de “sujétame el pelo” Es probable que paséis por esta etapa antes incluso de haber pronunciado vuestros votos matrimoniales. Y si, hasta el día de hoy, habéis recorrido todo este camino sin gastroenteritis ni intoxicación alimentaria, creedme, terminará por llegar. Es inevitable.Y más vale, porque una vez pasada la etapa de “te he visto en un estado lamentable”, podréis afrontar sin pestañear todos los demás momentos sin ningún glamour que os aguardan.
Las náuseas matinales, las explosiones de pañales sucios, los pospartos, o incluso, la recuperación tras una cirugía en la cadera (que, si llega, mejor que sea lo más tarde posible).
Lo que debéis recordar es que no importa mucho lo que se os pase por la cabeza en ese momento. ¡A partir de entonces tendréis a alguien que os apoyará en cualquier situación!
Un año: etapa de “papel higiénico”
Después de un año de matrimonio se celebran las bodas de papel. Así que, ¿por qué no hablar de papel higiénico? Lo cierto es que es todo un regalo ver un rollo nuevo que reemplazó al vacío, sin tener que pedírselo al cónyuge o hacerlo tú mismo.
Al cabo de un año, habréis aprendido que volver a casa con un ramo de flores en la mano no es nada comparado con comprobar si todavía hay leche en la nevera o detergente para poner la lavadora.
Todas estas pequeñas cosas (incluso cosas muy pequeñas, como tapar la pasta de dientes después de usarla) pueden ser importantes gestos diarios. Y así también se hace un matrimonio más fuerte.
Cinco años: etapa de “la invasión”
Por la mañana, despertáis y constatáis que el cuerpo de tu cónyuge y el tuyo los separa uno o dos cuerpecitos dormidos, uno con el pie a dos centímetros de tu cara. Quizás incluso si buscáis un poco encontraréis un perro de peluche en el fondo de la colcha. ¿Y qué es esa sensación de calor y humedad que se extiende bajo tu espalda? Esta etapa es una oportunidad para darse cuenta de que estar solo (seco y bien descansado) es algo muy sobrevalorado.
Siete años: etapa de “dejamos de llevar la cuenta”
Es el momento en que os percatáis de que todos los marrones le caen al mismo cónyuge, como ordenar los armarios o encargarse de organizar la vuelta al colegio o las compras. Pero admitámoslo, también la pareja tiene otras tareas de las que ocuparse, como subir al tejado para comprobar una posible gotera en el canalón, atrapar un ratón en la cocina, arreglar una lámpara…
Por supuesto, al principio del matrimonio, se espera que los dos compartan todas las tareas de manera equitativa, para que cada uno haga su justa parte del esfuerzo. Pero, con el tiempo, nos despreocupamos más. Después de todo, más vale un hogar con orden y armonía que un ratón muerto, ¿no?
Diez años: etapa de “más niños que manos” 
El ejército está movilizado y activo. Vuestro espacio vital ha sido invadido. Perdéis todas las batallas. Necesitáis refuerzos desesperadamente. Aunque solo tengáis un hijo, os sentís en inferioridad numérica. Y lo peor de todo, ¡sois perfectamente felices así!
Doce años: etapa de “así son las cosas”
Tradicionalmente, en esta fecha se regalan sobre todo seda y perlas. Pero a vosotros lo que más os importa es la altura de la pila de ropa sucia y las facturas. Y qué decir de las cosas irritantes que hacéis cada uno… Y bueno, no vais a dejar de hacerlas ahora. ¿Y las cosas que pensabais poder cambiar del otro? No va a suceder. En ninguno de los dos. ¡Ni en sueños, queridos! Pero así es como son las cosas, y todo funciona bien y lo aceptas. Así es como se fortalece el amor.
Quince años: etapa de “los niños saben más que nosotros”
Ya no sabéis encender la tele nueva. Ni por qué el artista The Weeknd se escribe así, sin ‘e’. No tenéis ni idea y tampoco sabéis si deberíais saberlo. Pero eso no impide que vuestros adolescentes os lo recuerden a voces: “¡Es que no os enteráis de nada!”, seguido de un portazo en su habitación. Miráis a vuestro cónyuge y suspiráis. Al menos vivís eso juntos, poli bueno y poli malo, para superar los días difíciles y las malas notas.
Veinte años: etapa de “todavía hay sorpresas” 
Lleváis tanto tiempo juntos oficialmente que parece que os conocéis y queréis por inercia. Ya no hay sorpresas… ¿O sí? Por ejemplo, cada vez que yo hago berenjenas para cenar, siempre me sorprende que a mi marido le gusten. ¡O quizás las odie! Nunca me acuerdo.
Durante todo este tiempo, él me sigue comprando cosas marrones por Navidad (guantes marrones, carteras marrones) porque piensa que me encanta el marrón, pero yo no recuerdo que nunca me haya gustado ese color. Luego los cambio por guantes rojos, carteras rosas. Él parece confuso. Pero bueno, no es nada grave, ¡podemos seguir sorprendiéndonos así!
Veinticinco años: etapa del “gran regalo”
Hasta ahora, os dabais por satisfechos con una tarjeta bonita y una cena para festejar vuestro aniversario de bodas. Pero 25 años son palabras mayores… La ocasión parece exigir algo más importante. Además, son las bodas de plata… Pero, ¿y si pidiéramos algo más que eso? ¿Besos, abrazos, tiempo a solas para hablar de otra cosa que no sean facturas de luz y agua? Después de 25 años, sabéis que esos momentos de afecto y calidez son los mejores regalos.
Treinta años: etapa de “llevamos más tiempo juntos que sin el otro”
Puede ser un sentimiento extraño pensar que nuestra existencia ha estado estrechamente ligada a otra persona durante tanto tiempo. Como dos viñas que han crecido una junto a la otra hasta convertirse en una sola planta.
Puede haber un breve momento de confusión de identidad y de reflexión filosófica. ¿Quién soy yo? ¿Sigo habiendo un “yo” separado? Pero entonces es el momento justo cuando tienes que sacar la basura, ir de compras para cenar y pasar por la tintorería… Así que se olvidan las grandes reflexiones. Y eso es porque dos cabezas valen más que una.
Treinta y cinco años: etapa de “para vivir felices, vivamos ocultos”
Todos vuestros amigos de Facebook pasan unas vacaciones increíbles en lugares exóticos, con la mirada amorosa, para renovar sus votos matrimoniales. Pero ¿por qué vosotros no os estáis divirtiendo tanto para poder publicar fotos en las redes sociales? ¿Acaso su vida es mejor que la vuestra?
Y entonces se enciende la bombilla. Sabéis muy bien cuál es la verdad: un buen matrimonio está también (y ¿sobre todo?) en lo que se desarrolla en el ámbito privado. Como dijo el humorista Henny Youngman: “El secreto de un matrimonio feliz sigue siendo un secreto”.
Cuarenta años: etapa de “todavía podría ponerme mi vestido de novia, pero…”
Digamos simplemente que vuestras medidas se han relajado, igual que vuestros pantalones. Por fortuna, ahora hay nombres más elegantes para ciertas prendas: “pantalones de yoga” o leggings… No suena del todo mal. Eso os permite decir que lleváis ropa cómoda porque está de moda.
En cuanto al hecho de que hayáis engordado unos cuantos kilos en los últimos años, está un poco relacionado con vuestro matrimonio. De todos modos, mientras los dos estéis sanos, no hay necesidad de demostrar nada a nadie…
Cuarenta y cinco años: etapa de “¿QUE QUÉÉÉ?”
Por estas fechas, uno de los dos ya no oye muy bien. De todos modos, no importa mucho, ya sabes lo que va a decir el otro. Y el otro ya conoce tu respuesta. De hecho, todo lo que necesitáis es un pequeño gesto, un guiño o una simple mirada, y eso lo dice todo. Y funciona para todas las ocasiones. “No sé lo que estás diciendo. No te oigo”.
Cincuenta años y más: etapa de “mejores amigos”
Habéis pasado por todas las demás etapas juntos. Habéis tenido unos días muy buenos y otros muy malos. Pero siempre os queréis contar cómo os ha ido el día. Así que, si habéis llegado a este punto, levantad vuestra copa para brindar por vuestro único amor y también vuestro mejor amigo. Tener una amistad tan fuerte es lo que más importa al final porque, después de todo, ¿no es así como empezó todo?


Primero tu esposa (o)


La Iglesia nos enseña que la vida familiar no tendrá que girar en torno a los hijos, sino en torno de los padres Un día acudí a una clase con mi novia, no recuerdo mucho del tema de la clase, pero lo que sí recuerdo con frecuencia es la dinámica que se realizó. Nos sentamos todos en círculo, y nos pidieron a Norma y a mí que nos sentáramos juntos, en el centro. La instructora dijo ´Supongamos que Juan Pablo y Norma se acaban de casar. Ellos han construido su hogar, establecido sus normas. Viven cerca de Dios. Son felices. Con el tiempo viene el primer hijo. Llamaron a uno de los jóvenes y le pidieron que se sentara entre nosotros. ´Norma y Juan le dan la bienvenida a su hogar. Viene entonces el segundo hijo. Pidieron a otro de los jóvenes que se sentara al lado de su ´hermano´, entre nosotros.

La familia va creciendo, Norma y Juan son muy Buenos Padres y literalmente dedican su vida a ellos. En la dinámica tuvimos tres o cuatro hijos más. En cada ocasión pidieron a alguno de los jóvenes o jovencitas que se sentaran en medio de nosotros. El tiempo pasa, continuó la instructora, y llega el día en que los hijos hacen su propia vida. Primero, Julio se casa y forma su propio hogar. ´nuestro primer hijo´, se levantó y ocupó su nuevo lugar, y así sucesivamente todos los demás hijos. Cuando todos terminaron de irse, la instructora hizo una pausa y dijo: Ahora miren la distancia que existe entre ellos. Efectivamente, había entre nosotros una distancia de 6 ó 7 sillas vacías. ¿Qué pudo haber causado ese hueco enorme? Juan y Norma han cometido un gran error, han permitido que sus hijos se interpongan entre ellos; y ahora que están de nuevo solos, si acaso, tendrán que empezar a conocerse. La instructora nos explicó el error de creer que debemos darlo todo por nuestros hijos. Explicó que la base del fundamento del hogar no son los hijos, sino los esposos y que éstos deben permanecer unidos contra viento y marea. De hecho, el mejor regalo que se puede dar a los hijos es saber que sus padres se aman y que permanecen unidos y, así, ellos aprenderán a amar en función de cómo se aman sus padres.

Si los padres no salen juntos, no se siguen cortejando, no se hablan con ´tiernos acentos´ y no se comunican entre ellos de manera frecuente y especial, es escasa la probabilidad de tener hijos espiritual y emocionalmente estables y, cuando ellos partan de casa, nos encontraremos incomunicados. No es egoísmo, por el contrario, es un seguro de vida para ellos y para nosotros mismos. Primero la esposa(o). Son los hijos los que deberán acomodarse. La Iglesia nos enseña que la vida familiar no tendrá que girar en torno a los hijos, sino en torno de los padres. Tengamos el valor de decir: Primero mi esposa(o), o irnos preparando, muy posiblemente, para pasar una vejez solitaria, por no haber aprovechado la oportunidad que tuvimos para construir una vida matrimonial.

Sigue estas sencillas reglas y serás feliz: 

1. soltero o soltera sin hijos: primero tus papás.


2. soltera o soltero con hijos: primero tus hijos. En segundo lugar, tus padres.



3. casado o casada SIN HIJOS: primero tu esposo(a). En segundo lugar, tus padres.



4. casado o casada con hijos: primero tu esposo(a). En segundo lugar, tus hijos. en tercer lugar, tus padres.



Si cambias el orden en cualquiera de los puntos... probablemente tendrás una vejez solitaria.

catholic.net

Escala de valores en una familia

Si no educas a tus hijos en el seno del hogar, el mundo les presentará sus valores...no siempre los mejores Decía Clemenceau, político francés: “Es preciso saber lo que se quiere; cuando se quiere, hay que tener el valor de decirlo, y cuando se dice, es menester tener el coraje de realizarlo”. No debes quejarte nunca ante tus hijos del momento por el que atraviesa la sociedad. Sabes de sobra que, si no los educas en el seno del hogar, el consumo y los valores que el mundo actual les presenta al chico o a la chica, no son los más ideales y preciosos. Esta escala de valores es una siembra lenta. No lo olvides. Pero siembra. Desde que son pequeños hasta que son jóvenes. Por eso, amigos padres, es preciso que sepáis lo que ambos queréis para vuestros hijos. Y después de saberlo en la comunidad de la casa, reforzar vuestro valor para decirlo y exigir.

1. El valor. El valor es clave en la vida del hijo/a. Si los educáis en el temor, les costará después vivir oxigenados, tranquilos y serenos, una vez que las dificultades de la adolescencia hagan acto de presencia en sus vidas.

2. Seguimiento. Es curioso que mientras el hijo/a son pequeños, se les atiende en sus necesidades fundamentales. Los padres se sienten muy a gusto. Todo son recompensas: se muestran simpáticos, cariñosos y alegres. Pero cuando les llega la edad del “pavo”, todo son dificultades. Los padres, muchos, empiezan a sentir el cambio en su cuerpo y en su forma de pensar y de criticarlos a ellos, a la sociedad y a los maestros. Es justo en esta edad cuando hay que estar cerca de ellos para orientarlos, abrirles los ojos ante muchas realidades que son nuevas para su cuerpo y para su alma.



3. Diálogo. Es muy importante dedicar a esta edad más tiempo que cuando eran pequeños. Necesitan de los adultos ahora más que nunca para sembrar en su mente criterios sanos que les hagan reaccionar ante el mundo de la calle, las amistades alocadas o peligrosas con las que se pueden juntar. No hay mejor tiempo que el que se pierde con los hijos a esta edad. Muchos chicos y chicas de esas edades suelen decir a los maestros o personas adultas de confianza, que sus padres no los entienden. ¿Será verdad? No se puede afirmar que tengan toda la razón, pero cuando la queja es generalizada habrá que prestar atención a lo que dicen. Muchos se quejan de que no tienen confianza con los padres porque no están al loro de lo que pasa hoy a la juventud. Y puede que tengan parte de razón. ¿Qué padre, además de escuchar a los hijos, lee libros sobre la marcha del mundo joven? No os piden que hagáis sus cosas, sino que les comprendan. Y comprender para ellos significa sobre todo y ante todo escucharlos en sus necesidades materiales y espirituales.

4. Responsabilizarlos. Un tema que sirve de apoyatura a muchas críticas a la juventud actual. es su falta de responsabilidad. Sois unos padres magníficos, pero la gran preocupación que detectan los hijos es que os preocupéis en exceso de tener muchas cosas, aun con detrimento de ser felices en el hogar. La responsabilidad es la mejor respuesta que damos a una libertad auténticamente orientada. No seáis blandos. Mientras que no hayan cumplido con su deber, no ceder. Esto requiere mucha constancia.
5. Exigencia. La constancia en exigir los deberes que tienen que llevar a cabo, es una tarea de los dos cónyuges. Es curioso observar cómo el chico o la chica saben buscar los puntos flacos del padre o de la madre para salirse con las suyas. Tened en cuenta lo que dice la señora Arconville: “El amor o la amistad que no exige nada ni se queja nunca es casi siempre un amor o una amistad débil”.

6. Disciplina. El gran problema que os presentan a esta edad difícil de cambio es la falta de disciplina. Fallan en los estudios, no porque sean torpes, sino porque les falta disciplina mental, concentración en el estudio. Es curioso hoy ver a muchos que estudian con los auriculares puestos o con la música de fondo o la TV. Se ha comprobado que, salvo excepciones, el chico atiende un poco a la materia que estudia y otro poco a la música. Total: fuerza cerebral dispersa. Tenéis que exigirles disciplina. ¿Sabéis por qué? Porque es su mejor éxito personal. Lo afirma Truman Capote: La disciplina es la parte más importante del éxito”.

Da pena contemplar una clase de chicos/as adolescentes. Les cuesta concentrarse un montón en las explicaciones del profesor. Tienen una mente muy dispersa. Se pasan 6 horas en el banco de la escuela, instituto o colegio y, sin embargo, su aprovechamiento es sólo de un 20%. El resto tienen que hacerlo en casa, pero como no han estado atentos a las explicaciones, ahora les cuesta horas y horas ponerse al tanto. Normalmente, se puede decir que no es posible aprobar. Y la prueba es la inmensa cantidad de suspensos que hay entre ellos y ellas (éstas, menos). En casa tiene que haber disciplina. Otro escritor americano afirma a este respecto: “Para ser grande hace falta un 99 por 100 de talento, un 99 por 100 de disciplina y un 9 por 100 de trabajo”. (Falkner William).

7. Respeto. Hay muchas quejas en el mundo actual acerca de la falta de respeto de cierta juventud. Desde luego, como no encuentren en la casa un contrafuerte que haga resistencia a la gran influencia que tiene la calle sobre el hijo/a, os va a costar mucho que no asimilen lo malo de la sociedad. Sabéis que es una edad en la que se dejan influencia mucho y, a veces, más por lo negativo que por lo positivo. Tenéis que sentaros a hablar muchas veces acerca de su comportamiento en casa y fuera de ella, para que no haya dicotomía en sus personas. La confianza que se logra con el diálogo y la apertura al mundo afectivo, amical, estudiantil son claves para que tengan un vocabulario correcto y para que puedan presentarse ante cualquiera sin miedo a que digan una patochada que han aprendido en la calle, en el pub, la discoteca o con la pandilla de amigos. Tenéis que haceros respetar en casa. Y no dejar pasar una. Cuando ven que sois intransigentes, (pero tolerantes en el diálogo y en los valores), entonces se dan cuenta en seguida y recapacitan. Nunca les riáis las gracias cuando diga palabrotas, sobre todo cuando son pequeños. El filósofo Francis Bacon dice: “El respeto a sí mismo es, después de la religión, el freno principal de todos los vicios” No creáis que lo saben todo. Se debe educar en las formas, en la urbanidad y cortesía. Podéis ponerles muchos ejemplos: dejar la acera al anciano, el asiento del autobús a la persona mayor, no hablar mientras otro lo hace...


8. Sacrificio. Joaquín Azpiazu dice: “El amor es sacrificio, no egoísmo; quien busca en el amor su propia complacencia va tras lo que ansía loca e irracionalmente: es egoísta”. Afirmación de muchos padres: “No quiero que mi hijo/a sufra lo que yo sufrí a su edad”. Falso, aunque se haga con la mejor buena voluntad del mundo. El hijo/a que no tiene ninguna privación, sino que lo tiene todo, no madura en su personalidad. Por eso es frecuente ver hoy a mocetones hechos y derechos que tienen una edad psicológica inferior a la edad cronológica. El bienestar no crea nunca fuertes  personalidades. Para tener éxito en la vida y sentirse plenamente feliz, hay que saber renunciar a muchas cosas. La gran frustración que sienten algunos chicos y chicas es ésta:” Mis padres me lo dan todo, excepto a sí mismos”. Educar en el bienestar como bien supremo es como cortarles las alas para que ellos aprendan a volar por sí mismos. Recuerda lo que decía Carles Hodding, periodista americano: “Solamente dos legados duraderos podemos aspirar a dejar a nuestros hijos: uno, las raíces; otro, alas”. Y vosotros, sin embargo, os matáis por dejar mucho dinero, el piso puesto para cuando se casen, la mejor boda, la más lujosa de las primeras comuniones...Y ellos, sabiendo esto, se dedican a gastar y a fundir el dinero. Más que dedicarse a acumular riquezas para dejarlas a otros, gastad el dinero en vida para que tengan una buena educación. Te parecerá fría y dura la afirmación del periodista. Si la piensas bien, no lo es. El periodista americano no era ningún tonto. 


9. Religión. Un ministro de Educación fue a visitar una escuela salesiana cuando vivía san Juan Bosco. Se quedó admirado al ver el orden, la amistad, el compañerismo y la cordialidad entre todos los jóvenes. Se acercó al santo y le preguntó: ¿ Cuál es el secreto de este ambiente para que lo lleve a Inglaterra? Don Bosco, mirándole los ojos, le dijo: El mundo religioso. Estos jóvenes hablan con Jesús como con su amigo; quieren mucho a la Virgen Auxiliadora. Las otras dos columnas sobre las que se apoya mi sistema educativo son el amor y la razón. Quien no ama no puede ser padre ni educador. Progenitor lo es cualquiera. La razón busca dar razones al joven para que sepa vivir por sí mismo sin la vigilancia de nadie. Esta sociedad en la que vivimos, se jacta de ser indiferente o atea. Pasa olímpicamente de la religión, de Dios, de la Iglesia, de las instituciones...de todo menos del consumo absurdo y placentero. Cuando el niño llega a adolescente, comienza a pensar en todo. Deja la práctica y vivencia religiosa.
¿Por qué has dejado de vivir la religión?, le he preguntado muchas veces a muchos jóvenes. La respuesta, en la mayoría de los casos, ha sido ésta: “Si mis padres no van, ¿por qué voy a ir yo? No debe tener mucha importancia cuando ellos no van nunca”. Sí que van a los horoscopistas, quiromantes..., psicólogos, psiquiatras... Esa es ahora su religión. Es lo que decía Burke Edmund, el político inglés:” La superstición es la religión de los espíritus débiles”. Los psicólogos y psiquiatras no son especialistas en temas del alma ni en la religiosidad trascendental”. O bien lo que afirmaba su compatriota Carl Caleb Colton: Los hombres reñirán, escribirán, lucharán, morirán por la religión; todo excepto vivirla”. Una educación sin el soporte ético, moral y religioso no tiene consistencia. Un Estado donde la religión es prohibida, se olvida o no se practica, nunca puede ser bien gobernado. Esto mismo se puede aplicar a la familia.


10. Equilibrio. Una queja bastante frecuente de los chicos y de las chicas, es que les molesta mucho veros discutir en alta voz, enfadaros, gritaros, insultaros...ante ellos. Comentan que habéis perdido el equilibrio en vuestras relaciones de padres. Es así como surgen o se hacen chicos/as irascibles, enfadadizos, descontentos, insatisfechos, frustrados...No hay cosa que peor les siente que les deis voces o gritos. Vale más la dulzura que el vocerío. ¿No chocáis a menudo por menudencias? Ya sabéis que el choque de las opiniones contrarias hace desaparecer los visos de la verdad. Habla a solas con tu hijo/a. Contadle vuestros problemas de padres. Ya no son unos críos. Si tenéis la humildad de reconocer vuestros fallos ante ellos, se sentirán aliviados y hasta os ayudarán a superar las crisis. Decía Jules Berger: “La paz verdadera no es únicamente el equilibrio de potencias sino esa gran alegría de vivir en la amistad o en el amor”. O la idea de Claude Levy- Strauss: “La autoridad es el equilibrio de la libertad y del poder”. Por tanto, si los padres ostentáis el poder, debe brillar en vosotros un gran equilibrio, síntoma de vuestra madurez. Hay padres que envejecen, pero no maduran. ¡Vaya por Dios!

Por: P. Felipe Santo



 Por: P. Felipe Santo

viernes, 12 de enero de 2018

El estudio más largo sobre la felicidad Buenas relaciones nos mantienen más felices y saludables.


El día de hoy me gustaría platicarte del estudio más largo que se ha llevado a cabo en el tema de la felicidad.   Se trata del estudio “Grant” llevado a cabo como parte de la investigación en Desarrollo Adulto de la Escuela de Medicina en la Universidad de Harvard en los Estados Unidos.

 Estudio de felicidad
¿En qué consiste? Por 75 años se le ha dado seguimiento a la vida de 754 hombres, año tras año, preguntándoles sobre su trabajo, vida familiar, su salud, y por supuesto sin saber que iba a suceder con sus vidas. Este tipo de estudios son muy raros, ya que la mayoría de ellos se terminan en unos diez años, las personas que los iniciaron dejan de investigar, cambian de dirección o fallecen; el dinero se termina y con este la información. En este caso, la suerte y la perseverancia de los investigadores a través de varias generaciones ha hecho que el estudio sobreviva y arroje resultados. Han sido cuatro los directores del estudio y se está empezando a estudiar a más de 2,000 hijos y nietos de estos hombres.

Inicio en el año del 1938 siguiendo la vida de dos grupos de hombres: un 40% fueron estudiantes universitarios de Harvard que estaban terminando su carrera, y el 60% restante provino de niños entre 12 y 16 años de edad provenientes de suburbios muy pobres, con familias en desventaja y de escasos recursos. Al iniciar el estudio hace 75 años se les hicieron exámenes médicos, se les entrevistó a ellos y a sus padres y cada dos años se les volvió a contactar: escaneando sus cerebros, realizándoles pruebas de sangre, hablando con sus esposas e hijos acerca de sus inquietudes y logros. Actualmente están vivos el 60% de estos hombres y los mayores tienen poco más de 92 años. Después de catalogar y analizar miles y miles de hojas con la información recabado durante estos años, los resultados obtenidos no han tenido que ver con “dinero, fama o trabajo duro”.

. Relaciones cercanas: los hombres de ambos grupos que reportaron estar más cerca de su familia, amigos o comunidad, tienen una vida más feliz y saludable que los otros. También han vivido más tiempo en comparación a aquellos que reportaban sentirse solos. La experiencia de vivir o sentirse “solo” ha resultado ser “tóxica”. Las personas que están más “solitarias” de lo que les gustaría estar son menos felices, su salud se deteriora en la vida de adultez media, el funcionamiento de su cerebro disminuye y viven menos años. Y lo más triste es que muchas personas, aunque vivan en familia o comunidad, dicen sentirse “solas”. Puedes sentirte solo-a en una multitud o en un matrimonio.

2. Segunda lección: “Calidad y no cantidad de relaciones”. No depende el número de amigos que tienes, tampoco si estás o no comprometido en una relación, lo que cuenta es la “calidad” de esa relación.  
   
Por ejemplo: se ha demostrado que vivir en un constante conflicto en la familia o en el matrimonio es dañino para la salud, hasta más que el divorcio o la separación. Al vivir en relaciones cálidas y en armonía, surge en sentimiento de pertenencia.

Para los jóvenes de 20 años el número de relaciones amistosas o amorosas es importante, pero después de los 30 años lo que realmente importa es la “calidad” de estas relaciones.
3. Y la tercera gran lección que ha resultado de este estudio acerca de las relaciones y el bienestar de la persona, es que no solo protege al cuerpo, sino que protege también al “cerebro”.

Sucede que, al estar en una relación segura y cercana con otra persona a la edad de 80 años, ambos se sienten “protegidos”, saben que cuentan con la otra persona en momentos difíciles, y por lo tanto su “memoria” se mantiene activa por más tiempo.  Por el contrario, las personas que llegan a los ochenta años sin contar con una relación cercana, (no tiene que ser amorosa), experimentan un declive en su memoria. Y no significa que estas relaciones tengan que ser cordiales en todo momento, se pueden experimentar discusiones y roces entre las personas, pero de base saben que cuentan unos con otros. 

¿Por qué si parece tan sencillo no lo hacemos? Porque somos humanos y nos complicamos la vida. Te invito a que reflexiones sobre esto, lo que realmente vale en la vida no cuesta dinero y es muy sencillo.   Resultado de este estudio de 75 años: “Buenas relaciones nos mantienen más felices y saludables. Punto” ¿Qué te parece?



Por: Lucía Legorreta de Cervantes

domingo, 7 de enero de 2018

La inteligencia artificial ya cree que sabe si dices la verdad

Universidades y empresas perfeccionan sistemas de inteligencia artificial y realidad aumentada para descubrir sin errores cuando alguien miente.
La combinación adecuada de inteligencia artificial y realidad aumentada puede acabar con la mentira. Esa es la ambiciosa hipótesis de trabajo de diversos equipos de científicos, empresas e instituciones que se han empeñado en combatir los engaños mediante la tecnología para, así, asegurar la seguridad de los ciudadanos de todo el mundo.
La discusión ética que se deriva de la innovación en cuestión es tan compleja como los mecanismos que hay que aplicar para lograr este objetivo. Sea como fuere, se están dando los primeros pasos en esta dirección a través de dispositivos tan prácticos y asequibles como los smartphones y las gafas inteligentes.
Las tradicionales máquinas de la verdad, es decir, los polígrafos, estudian la respiración, la presión sanguínea y otros indicadores fisiológicos para descubrir niveles de estrés en quienes se están sometiendo a los interrogatorios.
Como resultan muy controvertidos y no son absolutamente precisos, los resultados que ofrecen, siempre controlados por un experto en el uso de unos equipos que son bastante costosos, no son admitidos como pruebas irrefutables por la justicia de numerosos países. La alternativa digital se basa en gestos, movimientos oculares, entonaciones de voz, etc.
A diferencia de los complejos polígrafos, los experimentos se basan en dispositivos tan prácticos y asequibles como los smartphones y las gafas inteligentes
Si hay sistemas de inteligencia artificial capaces de averiguar cómo se sienten las personas que son grabadas por una cámara, ¿por qué no podrían desenmascarar a los embusteros? Human es una compañía británica que se dedica exactamente a esta actividad con los móviles. Su negocio se orienta hacia la localización de fraudes, el análisis de la satisfacción de los clientes y la contratación de empleados.
Otra firma similar, la norteamericana Converus, comercializa un artículo llamado EyeDetect, que observa la dilatación de las pupilas para saber cuándo alguien está mintiendo. Su índice de aciertos ronda el 90%.
Además de ciertos bancos y servicios de recursos humanos, ya hay cuerpos de policia que son clientes de esta firma. Su razonamiento es evidente. Por ejemplo, en el momento en el que un agente de aduanas le pregunta a un pasajero de un avión sobre la causa de su viaje, éste puede ocultar su auténtica motivación si teme ser considerado sospechoso de alguna infracción.
Sin embargo, si es escrutado por uno de estos aparatos, tal vez no pueda disimular o confundir a su interlocutor. De hecho, técnicamente es posible que este individuo ni siquiera se dé cuenta de que se le está examinando.
El método EyeDetect, que observa la dilatación de las pupilas para saber cuándo está mintiendo una persona, tiene un índice de aciertos que se aproxima al 90%
Investigadores del Centro Nacional de Seguridad Fronteriza e Inmigración de la Universidad de Arizona y el Departament de Seguridad Nacional de Estados Unidos han puesto en marcha un proyecto, el agente virtual automatizado para evaluaciones de la verdad en tiempo real (Avatar, por sus siglas en inglés), que consiste en colocar a los visitantes ante una estructura parecida a un cajero automático, formularles interrogantes y destapar sus engaños.
La siguiente fase en la evolución será la incorporación de esta función a entornos o herramientas que no requerirán que quienes la utilicen tengan una formación específica. Uno de los fabricantes que colaboran con Apple, Quanta Computer, está en conversaciones con la empresa israelí Lumas Ltd. para producir lentes de gafas inteligentes.
Hasta ahora, ningún directivo del gigante de la manzana ha confirmado que vayan a explorar esta vía en breve. En cualquier caso, gestiones de este tipo proporcionan abundantes pistas sobre la relevancia y la trascendencia de este fenómeno.
Investigadores de Arizona han inventado una especie de cajeros automáticos que formulan preguntas en las aduanas y destapan los engaños de los viajeros.

¿De la piña puede hacerse cuero?

Las fibras de la hoja de la piña son resistentes. Una diseñadora europea logró dar con la fórmula para que se conviertan en el nuevo cuero vegano.
¿Has oído hablar de Piñatex? Es una marca registrada y un tejido muy especial, el que se obtiene de las fibras de las hojas de la piña. El piñatex nació del impulso de una mujer, la diseñadora española Carmen Hijosa, que, en un viaje a Filipinas por motivos profesionales como consultora de una empresa, vio la situación del país, de la tierra y sus cultivos.
Hijosa decidió investigar las posibilidades técnicas de la fibra de la piña y gracias al apoyo del Royal College of Art de Londres (Reino Unido) emprendió una labor de estudio que duró 7 años y que se ha acabado concretando en el registro de una marca que hoy por hoy ya comercializa este nuevo tejido en numerosos países.
Las propiedades de la fibra son extraordinarias, entre otras razones porque se parece mucho al cuero tanto en su aspecto externo como en sus prestaciones: dureza, resistencia, tacto… 
El primer par de zapatillas deportivas
Algunas empresas del sector de la moda decidieron implicarse desde el primer momento en la investigación sobre la piña como material orgánico reutilizable como lo que se denomina textil no tejido. Son, entre otras, Camper y Puma.  Carmen Hijosa, por su parte, le dio forma jurídica al proyecto a través de su empresa Ananas Anam y logró implicar al diseñador Ally Capellino para que fuera quien creara el primer par de zapatillas deportivas hechas con piñatex. 
Las fibras de hoja de piña se obtienen de la cosecha de la piña por lo que se considera un subproducto que da trabajo a más personas y no requiere invertir en otras plantaciones. El bosque no acusa nuevas agresiones.
No al uso de pieles en pasarela
Por otra parte, con el empleo de este nuevo “cuero”, se obtiene un material que no hace necesaria la cría en cautividad de tantos miles de animales empleados como fuente de abastecimiento para la piel y los curtidos.
Entra las marcas de prêt-à-porter de alta gama, muchas han manifestado recientemente su intención de acabar con el empleo de las pieles auténticas y el cuero: son Stella MacCartney, Giorgio Armani, Hugo Boss, Ralph Lauren, Vivienne Westwood, Calvin Klein y Tommy Hilfiger entre otros. 
Puede decirse que el piñatex es un tejido vegano, fuerte, versátil (permite trabajos de diverso tipo), transpirable, suave y flexible. Sobre él se puede imprimir, coser y cortar, además de teñir si es el caso.

A su vez, de la decorticación (el trabajo industrial con la fibra de piña) se puede obtener biomasa (similar a la leña o al estiércol), que se puede emplear como fertilizante orgánico o biogás, lo cual revierte en el proceso de trabajo de los propios cultivadores de piña.

Movida Independiente

Conservacion de alimentos y almacenamiento